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jueves, 29 de octubre de 2015

Los barbudos de Müller


Hay obras de arte que golpean tras el primer vistazo. Se arquean entonces las cejas y un cosquilleo sube por el torso mientras te acercas a ellas. La sensación no es, desgraciadamente, frecuente, y la experimenté hace un par de semanas, en la segunda planta de la exposición sobre Tristan Tzara que ahora se encuentra en el MAMCS en Estrasburgo. Me topé de bruces con tres bustos primitivos, tallados en piedra, ya casi al final de la exposición. Con la mirada vacía y apacible, fija en algún punto, me sugerían antiguos dioses, de un periodo anterior a que las guerras se inventasen. “Barbus Müller”, anoté entonces en el móvil, sin encontrar el autor ni ningún panel explicativo.
Cuando luego investigué en Internet, y tras percatarme que el título no correspondía más que a “barbudos de Müller”, me di cuenta de que era difícil encontrar algo sobre ellos, casi imposible en castellano. Se trata de una serie de estatuas cuyo origen se desconoce, esculpidas en granito o piedra volcánica. Su nombre proviene del coleccionista Josef Müller, que las descubrió en un anticuario en 1940, y del hecho de que varias de ellas portan una barba muy característica.
Aunque tienen una apariencia arcaica que recuerda al arte mesoamericano o a las esculturas de la Isla  de Pascua, se piensa que fueron elaboradas recientemente. Además, se cree que son de origen francés, por las características de la piedra utilizada en su elaboración. Fueron coleccionadas por Henri-Pierre Roché, Charles Ratton, el escultor Saint-Paul o Jean Dubuffet, que los hizo protagonistas en 1947 del primer número de su revista l’Art Brut, imposible de encontrar en formato digital pero que puede comprarse en Iberlibro por unos 700€ de nada.
 
Y nada más. No hay más información. Si fuesen obra de algún autor reciente, como todo parece apuntar, cabe preguntarse si éste ha querido mantenerse oculto a propósito. Puede que  algún artista quisiese llevar el concepto de Art Brut al extremo, y no sólo representar la naturaleza atávica y naíf que aún podía encontrar en los pacientes de hospitales psiquiátricos, sino también conferir a la obra el anonimato forzoso de cualquier obra primitiva. Tanto podrían ser obra de algún aficionado como la broma de algún artista, quizás incluso del propio Dubuffet. 
Pero, ¿en realidad importa eso? La mirada pacífica y como fuera del tiempo, su presencia sólida y totémica, siguen estando ahí, en cada una de las estatuas, independientemente de su autor y de su tiempo. El misterio no las hace sino más interesantes, y nos permite aproximarnos a ellas como lo que son, sin prejuicios fruto del contexto en el que fueron creadas.
Por cierto, estaría muy bien que Gallimard reeditase los números de l’Art Brut de Dubuffet, al menos el primero, del que ya se presentó una reedición en 1979 en Ginebra. Seguro que son un documento esencial para comprender el movimiento. Y me come la curiosidad por no poder encontrarlos.



miércoles, 11 de julio de 2012

El pasatiempo favorito de Man Ray



Seguro que todos conocéis la famosa fotografía que encabeza este artículo, pero no tantos habéis oído hablar sobre el origen de su título. La obra pertenece al fotógrafo americano afincado en París Man Ray, y se publicó por primera vez en junio de 1924 en el número trece de la revista Littérature. La chica que aparece retratada es Kiki de Montparnasse, modelo, cantante y actriz que se convirtió en musa de la crema de la intelectualidad parisina, y sobre cuyas sugerentes curvas Man Ray dibujó la inconfundible forma de los oídos de la caja de resonancia de un violín.
Si la obra ya es bella y original de por sí, su título, Le violon d’Ingres (El violín de Ingres), la enriquece aún más. Pero para darnos cuenta de ello, antes hay que conocer algo de la historia de Ingres. Jean-Auguste-Dominique Ingres (1780-1867) fue un pintor francés a caballo entre el neoclasicismo y el romanticismo pero, sobre todo, un dibujante excepcional, como bien puede apreciarse en las marcadas líneas de sus obras. Uno de sus temas preferidos son los desnudos femeninos, que generalmente enmarcaba en un ambiente oriental exótico, como en El baño turco, que se muestra abajo.


Pues bien, además de su pasión por la pintura, Ingres fue un apasionado de la música. Tanto que a pesar de que nadie le oyó nunca tocar, se extendió por París el rumor de que era un violinista magnífico. Todos sus amigos y conocidos le rogaban que amenizase las reuniones tocando alguna pieza, a lo que Ingres respondía con una sonrisita, aduciendo que sus días como músico habían acabado cuando a los dieciséis años dejó la orquesta del Capitolio en Toulouse, donde era segundo violinista. Esto dio lugar a la expresión francesa violon d’Ingres, que equivale a ‘pasatiempo favorito’, una actividad que no es nuestra principal ocupación pero a la que nos entregamos con entusiasmo, tal y como se decía que Ingres tocaba su violín.
Así se explica el aspecto de odalisca ingresiana de Kiki y esa fusión entre el violín y la pintura que, supuestamente, se daban en Ingres. Me pregunto cuál sería el proceso creativo de esta fotografía. ¿Estaría todo planeado? Odalisca, violín, Ingres… ¿O acaso a Man Ray se le ocurrió la idea tras revelar las fotografías de una sesión a Kiki de Montparnasse? De cualquier modo, la asociación entre la modelo, el concepto de ‘pasatiempo favorito’ y la historia de Ingres me parece deliciosa.

domingo, 17 de octubre de 2010

Los logos creativos de Google



A estas alturas no creo que haya muchos internautas que no sepan lo que es un doodle, esos logos artístico que Google muestra en su web cuando hay algún evento importante. Muchos son realmente creativos y su facilidad de descarga los convierte en un sugerente objeto de coleccionismo electrónico. Y como yo siento siempre atracción hacia lo coleccionable, como ya dije en una entrada anterior, me puse manos a la obra y atesoro ya 57 doodles diferentes, eso sí, todos del portal de Google en España. Porque muchos sabréis que los doodles dependen de cada país, aunque hay algunos globales para fechas internacionalmente señaladas, y el colmo del coleccionismo podría ser visitar diariamente todos los portales de Google en el mundo en busca de posibles doodles.

Últimamente la tendencia del gigante web es hacer que sus doodles interaccionen con el usuario, concepto que alcanzó su máxima expresión con el homenaje a Pacman, con las divertidas pelotas de colores que huían del ratón o con el reciente vídeo del cumpleaños de Lennon, lo que los hace un tanto difíciles de conservar al margen de alguna captura de pantalla.

En fin, no he escrito esta entrada para mostraros mi colección de doodles, aún demasiado pequeña y reciente, sino para invitaros a que visitéis el siguiente enlace en el que se hace una selección de los 45 mejores doodles, tanto globales como de diferentes países (hay uno de España, dedicado a los patios cordobeses). Algunos son un verdadero derroche de creatividad y posiblemente de lo mejor que pueda encontrarse en diseño de logos. Mis favoritos son el del Día de Pi y el del cumpleaños de H.G. Wells. Os animo a todos a que comentéis acerca de vuestros preferidos y de algún enlace más sobre doodles que conozcáis.

P.S: Para leer más sobre los doodles con un toque de humor, aquí tenéis la entrada que publicó mi amigo Mowy en Patapam Pish.

(Gracias a Javi por el enlace :D)

martes, 12 de octubre de 2010

Un mar de pipas



Es impresionante la obra que hay ahora instalada en la Sala de Turbinas de la Tate Modern, en Londres, ese inmenso atrio abierto a la creatividad de los artistas y dónde se han realizado montajes tan espectaculares como lo de Miroslaw Balka o Carten Hoeller. Resulta que al artista conceptual chino Ai Weiwei se le ha ocurrido la idea de llenarla con cien millones de pipas de girasol hechas de porcelana, un auténtico "trabajo de chinos" en el que han colaborado 1600 artesanos, que han pintado a mano una por una cada semillita durante dos años.

Se trata una obra que permite la plena interacción con el público. Porque la cosa no se queda en el sobrecogimiento visual que pueden provocar 1000 metros cuadrados repletos de pipas, sino que lo principal es que la gente camine sobre ellas, las toque, se tumbe... e incluso sustraiga alguna de recuerdo, a pesar de que la Tate recomiende no hacerlo. Pero, ¿y a qué viene tanta pipa? Además de pretender una llamada directa a los sentidos del público, la idea ha surgido de la evocación de la Revolución Cultural China, cuando los campesinos se evadían comiendo pipas mientras que eran representados por la propaganda como girasoles adorando al sol Mao.


Y es que Ai Weiwei siempre ha procurado airear la represión que se sufre en China por el régimen comunista e intentar hacer algo para concienciar a la gente sobre este problema, entre otras razones porque su padre, el gran poeta chino Ai Quin, fue duramente represaliado y desterrado a lo más inhóspito del país. Así, colaboró en el diseño del estadio nacional de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, con la esperanza de que esto supondría un paso a favor de la democratización, pero luego no quiso tener nada que ver con el proyecto en vista de la gran farsa organizada por el Gobierno, de su poca voluntad de cambio. Su arte está bastante influenciado por el dadaísmo y el arte pop, siendo sus obras más conocidas la
serie de fotografías en las que aparece rompiendo un jarrón milenario de la dinastía Han, como un símbolo de la liberación de la identidad cultural, o las fotografías en las que se ve su mano con el dedo corazón extendido en lugares como Tiananmen o la Casa Blanca. Si queréis conocer más acerca de este interesante artista, os recomiendo este reportaje de El País.

(Vía ABC)

Actualización(15/10/2010): Vaya por Dios. Me acabo de enterar de que ya no se pueden pisar las pipas porque el polvo que desprenden debido a la gran afluencia de visitantes es perjudicial para la salud. Una lástima.

lunes, 23 de agosto de 2010

A cámara lenta



Qué maravilla Tempus II, el vídeo que ha rodado Philip Heron, un estudiante británico de arte y diseño, en el que se ven diferentes impactos a cámara lenta. Desde un martillo aplastando una naranja hasta un karateka rompiendo una pila de ladrillos, las escenas son realmente espectaculares y el resultado final es muy artístico. Aunque de estilo completamente diferente, también está muy bien la primera parte, Tempus I. Os recomiendo que los veáis a pantalla completa, claro está.

viernes, 13 de agosto de 2010

Los grabados ocultos de William Blake


Cuál no sería la sorpresa del coleccionista que en los años setenta encontró en una inocente caja de libros de segunda mano ocho grabados de William Blake, dedicados a ilustrar tres de sus obras. Estas pequeñas ilustraciones, que fueron compradas por el grupo Tate a principios de este año, forman parte ahora de la nueva exposición de la Tate Britain de Londres, dedicada a los artistas románticos.

Muchos de los dibujos y grabados de Blake son realmente inquietantes, con esos demonios y formas orínicas tan propios del poeta británico. El estilo de algunos de ellos, sencillo y de trazos definidos, parece ser precursor del de los cómics. Aunque no he podido encontrar referencias (escribo de memoria), recuerdo que cuando el año pasado estuve en la Tate Britain tenían una sala especial dedicada a los dibujos de Blake. Una obra me llamó especialmente la atención, una acuarela (creo) apaisada en la que aparecía un paisaje con árboles cuyos trazos me recordaron a los de Giraud en El Teniente Blueberry.

Sin duda estos grabados son un maravilloso hallazgo de un artista polifacético y excéntrico, al que, por poner un ejemplo de su peculiar comportamiento, le gustaba sentarse desnudo con su esposa en el jardín de su casa a leer a Milton.

(Vía El País)

jueves, 17 de junio de 2010

Las imágenes del surrealismo

El movimiento surrealista fue quizás uno de los más rompedores dentro del marco de las vanguardias de los años 20. Con su particular evocación de los sueños, supuso la incorporación del subconsciente en el arte, algo así como un reflejo artístico de las teorías del psicoanálisis, aún no del todo asimiladas por buena parte de la sociedad. Siempre que se habla de surrealismo solemos recordar las pinturas de Dalí, las películas del Buñuel de la primera época o incluso algún verso de André Breton, pero muchas veces pasamos por alto la fotografía, que también tuvo mucho peso dentro del género.

La exposición La subversión de las imágenes, que desde mañana hasta el 12 de septiembre se podrá visitar en Madrid, en la Sala Recoletos de la Fundación Mapfre, intenta acercar al público los documentos visuales más importantes de este movimiento artístico. Así, encontramos numerosas fotografías, tanto de carácter artístico (como el famoso cuerpo-violín de Kiki de Montparnasse, por Man Ray) como documental, pero también películas, cadáveres exquisitos o collages, muchos de los cuales evidencian la herencia dadaísta y patafísica del género. Yo personalmente me quedo con el simpático L'Esprit de l'escalier, de Marcel Mariën, que encabeza este artículo.

Y es que la web que la Fundación Mapfre ha preparado para la exposición es sencillamente espectacular, y permite recorrer las obras expuestas sin moverte de casa. Gracias a un fantástico sistema de fotografía en 3D, puedes recorrer las salas de la exposición, lo que permite aproximarnos a ella a los que vivimos lejos de la capital, aunque sólo se pueden ver en detalle algunas obras seleccionadas.

(Vía El País)

martes, 25 de mayo de 2010

Turner en El Prado


El Prado prepara para este verano una gran exposición sobre Turner (1775-1851), precursor del impresionismo y uno de los pintores británicos más importantes. Desde el 22 de junio al 19 de septiembre podremos disfrutar de una muestra de la obra del pintor junto a cuadros de artistas que le inspiraron, como Rubens, Rembrandt o Tiziano.

Bajo mi punto de vista, Turner es un artista genial que supo adelantarse a su tiempo y sugerir en sus obras elementos abstractos. El año pasado pude ver una muestra del enorme fondo del pintor que tiene la Tate Britain, en una exposición en la que comparaban a Turner con Rothko, ese pintor letón famoso por sus rectángulos de colores. A pesar de haber casi un siglo de diferencia entre ambos, la comparación no es descabellada: en algunos cuadros de Turner los paisajes se difuminan hasta casi desaparecer, y el resultado es una mezcla de colores con cierto tono irreal. Experto en paisajística, principalmente relacionada con temas navales, el británico jugaba magistralmente con sus cielos, representando de forma precisa la luz y su iridiscencia sobre las nubes y el mar.

En fin, que es una exposición que no deberíamos perdernos, y más teniendo en cuenta el recorte del presupuesto del Museo del Prado (un 30%) por culpa de la crisis.

(Vía El País)

lunes, 24 de mayo de 2010

Instantes congelados



Las fotografías de Harold E. Edgerton, ingeniero electrónico del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), son un claro ejemplo de cómo la ciencia y el arte pueden ir de la mano, de cómo los avances científicos pueden satisfacer no sólo a nuestras ansias de conocimiento, sino también a nuestra natural inclinación a buscar la belleza. Para que el creador consiga controlar completamente sus obras, además de cultivar su faceta puramente artística, debe dominar los medios técnicos que le permiten plasmar sus ideas de cara al público. Pues bien, en el caso de Edgerton esto alcanza su máxima expresión, porque su profesión le permitía conocer los entresijos electrónicos de las cámaras fotográficas e inventar nuevas técnicas para capturar las imágenes.

Así, basó casi todo su trabajo en la captura de sucesos instantáneos sólo apreciables gracias al estroboscopio, su gran aporte a la ciencia. Desde el instante en que una bala atraviesa una manzana hasta un vaso haciéndose añicos, sus fotografías parecen detener el tiempo, ese ente que sentimos fluir inexorable, escapándose a nuestro control. Mi favorita es la que encabeza este artículo, la salpicadura de una gota de leche. La geometría casi perfecta de la corona que se forma nos recuerda que no somos capaces de percibir toda la belleza que nos rodea, que hay cosas que inevitablemente se escapan al control de nuestros sentidos.
Más allá de su contribución artística, no debemos olvidar que los avances de Edgerton contribuyeron también a mejorar nuestros conocimientos sobre fenómenos imposibles de registrar sin ayuda del estroboscopio, como el movimiento exacto del cuerpo de un atleta o el de las alas de un colibrí.

Si queréis conocer más sobre Edgerton y ver otras de sus instantáneas, os recomiendo el artículo publicado en el último País Semanal con motivo de la exposición retrospectiva (la primera en España de este artista) que se instalará en las salas del BBVA en Madrid, del 8 de junio al 25 de julio.

P.S: Esta entrada correspondía publicarla ayer, pero mi
router me lo impidió u.u

martes, 18 de mayo de 2010

La instantáneas de Kubrick


Es obvio que el cine es una suerte de hijo de la fotografía, y como tal es normal que los grandes cineastas se hayan sentido atraídos también por la imagen estática. Fue el caso de Stanley Kubrick, que antes de comenzar a rodar trabajó como fotoperiodista para varias revistas, incluida la neoyorquina Look. Ahora se puede disfrutar de estas fotografías en El Palazzo della Ragione, en Milán, dónde se exponen más de 200 instantáneas realizadas entre 1945 y 1950. Desde luego, por las pocas que aparecen en el artículo de El Mundo, de dónde he extraído la noticia, la exposición debe ser toda una delicia, un reflejo de cómo el sentido artístico ya afloraba en el joven Kubrick, que sentía predilección por la fotografía espontánea y natural.

(Dedicado a Javi, al que también le gusta esconder la cámara ;) )

miércoles, 17 de marzo de 2010

El performance extremo de Marina Abramovic


Entre las numerosas formas de expresión artística que se han abierto paso en el arte contemporáneo, como el vídeoarte o los ready-made, están las performances, o arte con personajes reales cuyos movimientos (o ausencia de ellos) y puesta en escena componen la propia obra. Y la mayor representante de esta forma artística, la serbia Marina Abramovic, protagoniza ahora una exposición temporal en el MoMA de Nueva York, una retrospectiva de toda su carrera que podrá verse hasta el 30 de mayo.

Lo curioso del caso es que la exposición, titulada "The Artist is Present", cuenta con la presencia continuada de la propia artista, que va a estar sentada en una silla frente a la cual podrán situarse los visitantes, desde la hora de apertura hasta la de cierre durante todo el tiempo que dure la exposición. Esto da un total de 716 horas y media sentada en mitad de sus obras, todo un auténtico símbolo de lo que puede dar de sí el arte conceptual y de performance. Para los que no confiéis en su tesón, podéis seguir la presencia de Abramovic en el MoMA en directo a través de su web (de hecho la imagen que encabeza este artículo la he tomado hace unos segundos).

Pero desde luego esto no ha sido lo más chocante que ha hecho Abramovic durante su carrera, que empezó a mediados de los 70. Conoceréis seguramente el juego de apoyar la palma de la mano abierta sobre la mesa y golpear repetidamente los resquicios interdigitales con la punta de un cuchillo. Pues bien, la artista repitió esto hasta cortarse veinte veces, grabando los sonidos en una cinta que después escuchaba para intentar repetir los mismos errores en los mismos instantes, lo que intentaba reflejar la conexión entre pasado y presente. Así, en sus performances se ha cortado, se ha quemado, ha ingerido potentes drogas e incluso ha dejado armas a disposición de los espectadores para que la agrediesen (hasta una pistola con una bala que, por suerte, nadie utilizó).

Su compañero artístico y sentimental fue durante mucho tiempo Frank Uwe Laysiepen, conocido como Ulay, con el que también colaboró en performances. En una de ellas, por ejemplo, se situaron desnudos en la puerta del museo, de tamaño reducido, obligando a la gente a restregarse con sus cuerpos para entrar y salir. Otra que representaron fue la llamada Death Itself (La muerte misma), en la que unían sus labios e inspiraban el aire del otro hasta que sus pulmones se llenaron de dióxido de carbono y cayeron inconscientes. Finalmente decidieron separar sus destinos, cómo no, con otra performance: ambos se situaron cada uno en un extremo de la Gran Muralla China, recorriéndola hasta que se encontraron al cabo de tres meses y se despidieron definitivamente.

En fin, lo que da de sí la expresión artística... Aunque soy un amante del arte del siglo XX, yo enmarcaría más bien la carrera de Abramovic en el marco de la provocación, la reflexión, la originalidad y la agitación de conciencias. Más que ser arte abierto los demás, parece un viaje espiritual del propio artista difícil de apreciar por el público, aunque hay que reconocer que algunos actos de Abramovic tienen cierto contenido poético.

(Vía ABC)

martes, 29 de diciembre de 2009

La silla repollo

La silla Cabbage ("silla repollo" en español), una creación conjunta del diseñador japonés Issey Miyake y el estudio Nendo, es realmente curiosa. Está fabricada a partir de láminar de papel que, plegadas sobre sí mismas, forman una sólida estructura similar a un puff, por lo que su nombre le viene que ni pintado. Además, su material permite que sea 100% recicable, además de una pieza muy original. Aquí os dejo unas fotos (fuente aquí) y para quién pase por Nueva York que sepa que hay un ejemplar expuesto en la zona de diseño del MoMa.




(Gracias a mi madre por la información)

lunes, 23 de noviembre de 2009

Publicidad retro

Desde principios de este año el blog Aquí Estuve Ayer... ha estado publicando varias entregas de una selección de anuncios españoles del siglo pasado. Mientras que algunos llaman la atención por su magnífico diseño, otros lo hacen por su ingenuidad o por sus eslóganes ingeniosos (geniales los de pegamento Imedio). Además, no falta la entrega dedicada a los carteles de la Guerra Civil. Podéis verlos todos aquí.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Superhéroes a lo Picasso

Mike Esparza, un anónimo dibujante de San Diego, California, ha creado unas divertidas ilustraciones de superhéroes inspirándose en los cuadros de Picasso. Desde Flash a Aquaman, pasando por The Punisher (en la foto) o Wonder Woman, todos con un cierto aire del cubismo del pintor malagueño, aunque algunos con más suerte que otros.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Una dimensión más para el conjunto de Mandelbrot

En The Unravelling of the Real 3D Mandelbulb han intentado expresar en 3 dimensiones el famoso fractal conocido como el conjunto de Mandelbrot, de cuya formación ya hablamos hace tiempo en este blog. Si la versión en 2D se aplicaba al plano complejo, ¿por qué no se podría hacer lo mismo añadiendo una dimensión más? Aunque de dudosa utilidad práctica, los intentos llevados a cabo han arrojado sobrecogedoras imágenes fractales que evocan paisajes extraterrestres o edificios de cuento de hadas. Tenéis más información en Microsiervos.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Códigos de barras artísticos

Muy originales los códigos de barras que aparecen en los productos japoneses. No sé de dónde provendrá la costumbre pero las empresas que fabrican productos para Japón suelen dar un toque diferente a los códigos de barras de sus productos camuflándolos con divertidos diseños.

martes, 20 de octubre de 2009

Filatelia melómana

El próximo 7 de enero la Royal Mail británica, el servicio de Correos de Reino Unido, pondrá en circulación una serie de sellos postales en homenaje a las mejores portadas de discos realizadas por diseñadores británicos. Tras un exhaustivo estudio, las 10 carátulas seleccionadas son las que aparecen en la imagen, muy diversas en su estilo (tanto gráfico como musical). Desde la sugestión onírica de la portada del Division Bell de Pink Floyd, con esa especie de moais enfrentados, hasta el estilo naïf de Primal Scream en su Screamadelica, pasando por el retoque fotográfico del The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, de Bowie; las gigantes campanas tubulares del disco de Mike Oldfield, o el agresivismo punk de los Clash en London Calling, portada inspirada en un álbum de Elvis Presley.
(Vía Abc)

jueves, 1 de octubre de 2009

La historia del fotoperiodismo al alcance de todos.

World Press Photo , cuyos premios son considerados una de las máximas distinciones en el fotoperiodismo, pone a disposición de los internautas y de manera oficial todo su archivo fotográfico que consta de más de 10.000 instantáneas tomadas desde el año 1955, cuando esta organización sin ánimo de lucro comenzó a reconocer con sus galardones las mejores fotografías publicadas en la prensa del mundo entero.

Buscando entre tal fondo histórico de imágenes podemos encontrar la captura de Tejero en el estrado del Congreso de los Diputados durante el intento de golpe de Estado del 23-F, tomada por el fotógrafo español de la agencia EFE Manuel Pérez Barriopedro. También se incluyen los otros 41 trabajos premiados en alguna de las categorías con firmas de españoles, como Cristina García Rodero, José Cendón, Isabel Muñoz, Carlos Spottorno o Lorena Ros.



Y he de reconocer que me ha llenado de alegría el leer esta noticia, me parece importantísimo que cualquier curioso o nostálgico tenga al alcance de su mano (o mejor dicho, de su ordenador) todas estas fotos que nos permiten recordar varios hechos que han marcado nuestra historia. A más de uno le habrá producido un gran entusiasmo el saber que puede disponer de un archivo fotográfico tan importante con instantáneas como la del budista Thich Quang Duc que se quemó a lo bonzo como protesta por la represión que sufrían los monjes en Vietnam, o el Unknown Rebel (Rebelde Desconocido) que muestra su lucha plantándose ante los tanques durante la revuelta de la Plaza de Tiananmen de 1989 en la República Popular China, todas ellas situaciones únicas que ahora tenemos recopiladas gracias al buen trabajo de la agencia World Press Photo.


(Fuente: El País)

miércoles, 23 de septiembre de 2009

James Ensor

Puede que el pintor belga James Ensor no sea demasiado conocido por el gran público, a pesar de que es considerado precursor del expresionismo y el surrealismo y uno de los artistas más originales de su época. Durante todo el verano se ha exhibido en el MOMA de Nueva York una retrospectiva de la obra del artista en la que se mostraba la evolución pictórica de su época más productiva (1880-1890) a través de 121 cuadros.

Nacido en 1860, su trayectoria artística comenzó con cuadros realistas y oscuros, en los que se representan escenas cotidianas de la época, desde salones burgueses a tabernas llenas de borrachos, plagados de personajes serios y lánguidos. Sin embargo, pronto cambió este estilo y sus cuadros adquirieron un tono más luminoso, con colores más llamativos, y los temas tratados se alejaban de la ortodoxia vigente. Con una gran carga de crítica política, Ensor plasmaba reuniones de personajes esperpénticos, fiestas nacionales en las que las autoridades defecaban sobre la gente o caóticos campos de batalla. Muchos de sus cuadros muestran también a esqueletos en distintas actividades (genial aquél con los óseos mendigos buscando el calor del fuego) y se descubre también cierta fijación por los carnavales y por su expresión de lo grotesco. Dibujante magnífico, sus cuadritos a pluma o lápiz son tan excepcionales como sus pinturas, con dantescas caricaturas que se acercan bastante a la expresión gráfica de los cómics. Crítico visionario y artista hiperbólico, Ensor supo canalizar su antipatía ante la hipocresía burguesa a través de la sátira y el humor negro.

La exposición del MOMA se traslada ahora a París, dónde se expondrá desde el mes que viene hasta febrero en el Museo d'Orsay.

Nota: Ante las sugerencias de algunos amigos, he decidido cambiar la tipografía de las entradas a Verdana con el fin de hacer más cómoda su lectura.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Codex Seraphinianus


A finales de los años 70, el arquitecto y diseñador Luigi Serafini comenzó a trabajar en una enciclopedia sobre un mundo imaginario. Armado con lápices de colores, dibujó lo que su imaginación le demandaba: extrañas fusiones entre animales y máquinas, plantas antropomorfas o atuendos imposibles. Y qué mejor manera de explicar estas ocurrencias que con un lenguaje inventado, el supuesto idioma de los habitantes de tan fantástico mundo.

El Codex Seraphinianus es una mezcla de códice medieval y tratado enciclopédico del siglo XVIII. Sus ilustraciones parecen inspiradas en el Bosco y en el surrealismo, y hay quien apunta su posible vinculación a la literatura de Borges. Sus casi 400 páginas están clasificadas por temas: botánica, zoología, antropología, arquitectura... todo salpicado de esos caracteres inventados en el que algunos criptólogos han creído encontrar un atisbo de sentido. En cualquier caso, el libro es una delicia para aquél que quiera simplemente dejar volar su imaginación, y el hecho de no entender el texto nos obliga a volver la vista atrás, hacia nuestra instintiva mente infantil, y a interpretar las ilustraciones cómo nos apetezca.


La edición impresa del libro vale entre 80 y 90 euros, aunque se llegan a pagar varios miles de dólares en Internet por ejemplares descatalogados. Dado su difícil acceso, aquí os dejo un enlace donde podréis descargarlo íntegramente. Según el autor, ahora es cuando realmente ha conseguido que su obra llegue a un mayor número de personas, gracias al abaratamiento de la edición y a Internet. Para leerlo necesitaréis CDisplay, un programa para visualizar paquetes de imágenes en formato .cbr (generalmente cómics). Además, podéis encontrar más información en un artículo publicado en El País Semanal hace dos años, y gracias al cual descubrí esta fantástica obra. Que lo disfrutéis.