viernes, 27 de agosto de 2010

Sr. censor



Muy curioso me ha resultado el artículo que he encontrado en El País acerca de la censura cinematográfica en España, coincidiendo con el trigésimo aniversario del estreno en nuestro país de La Dolce Vita, una de las obras cumbre de Fellini, en realidad veinte años más antigua. Lo que llevó a la prohibición de la película no fue tanto la famosa escena en la que Marcello Mastroianni y Anita Ekberg se bañaban en la Fontana di Trevi como la fiesta casi orgiástica del castillo de Sutri.

La censura, llevada a cabo por la Junta Superior de Orientación Cinematográfica, fue a menudo burda, como cuando hicieron hermanos a la pareja adúltera del Mogambo de John Ford. Se ve que el incesto era preferible al adulterio, pues no ocultaban los besos ni los celos, aunque luego quitasen en el Edipo Rey de Pasolini la escena en la que el protagonista se acuesta con Yoclasta, su propia madre, esencial para comprender la tragedia. Y el colmo de lo cutre era cambiar el final desolador de algunas películas como Ladrón de bicicletas o Los 400 golpes añadiendo una voz en off que transformase radicalmente el sentido.

En fin, que cuántas cosas no habremos perdido en esos años de franquismo, no sólo por la censura sobre el cine que llegaba de fuera, sino más bien sobre la producción patria, que tuvo bastante limitados a grandes genios como Berlanga. País... Si queréis saber más no dejéis de leer el artículo original.

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