Lo de ayer fue una magnífica muestra de estos tres discos, una selección acertadísima de los temas que más gustan a la gente. El histrionismo de Alex Kapranos se hizo patente durante todo el concierto, regalándonos a los fans un espectáculo digno del mejor showman. Hubo momentos memorables: la gente coreando 40 ft y Alex con un sombrero vaquero que luego arrojó al público; todo el grupo tocando a la vez la batería, o la jam session de percusión y teclados que se marcaron al final de Lucid's Dream. Todo culminando al final con una más que vibrante This Fire.
Chapó también para los teloneros. Primero actuó Kissogram, grupo teutón de lo que podríamos llamar electro-indie, cuyo batería salió vestido de oficial alemán e hizo un cameo durante el concierto de los escoceses. Los segundos fueron los suecos Mando Diao, indies que siguen la estela de los de Glasgow y razón principal para muchos de la asistencia al concierto.
En definitiva, un concierto mayúsculo. Y quien no los haya visto, aún tienen otra oportunidad en el FIB de este año.
1 comentario:
jo.
Publicar un comentario